Soy muy banal, si así lo quieren ver, en esta etapa de mi vida me preocupan tantas cosas, que poco me importa que piensen de mi... O de lo que escribo...
Una de esas cosas que me inquieta por ahora es algo que no estaba en mi lista, de pronto, de la nada, apareció una situación que yo tenía contemplada, si, a cierta distancia, era algo obvio, es una necesidad, después de todo vivo en un cuerpo humano y estos suelen tener necesidades operativas y afectivas, pero buscar satisfacer solo esa necesidad, no era prioridad, de ninguna manera...
Y sin embargo, el destino o como se llame la fuerza mística responsable de que las cosas ocurran en los momentos mas inesperados, me estrelló en la ardiente presencia de un bello ser que sin duda tiene las mismas necesidades que yo, y gusta de satisfacer las mías tanto como yo las de él.
Es curioso como de pronto no tienes ganas de nada y así, casual, aparece algo -en este caso alguien- que te revive con su sola presencia tus más insensatos sueños y anhelos, tan insensatos que mejor habías tratado de olvidar que los tenías por temor a no poderlos cumplir... O por lo menos a mi me pasa frecuentemente y me resulta curioso.
Me parece que no hay nada mejor que perseguir juntos, retribuir juntos una búsqueda de gozo que sea enteramente mutua, sin segundas intensiones ni juegos que engañen por sacar ventaja, simple y sinceramente complacerse por el puro gusto de hacerlo uno por el otro.
Este ardiente ser me tiene embelesada, intrigada, sumamente interesada pero también desconcertada, disfruto muchos aspectos de él, prácticamente todos, sin duda es un ser tan complicado como maravilloso, pero el desconcierto es acerca de sus expectativas.
Sin falla hemos conversado de todo tipo de temas y en todo tipo de tiempos, por lo que me preocupa que llegue a contemplar la posibilidad de un futuro juntos, no por que yo no tenga intensión ni avidez por formar parte de su realidad, más bien porque la mía es mucho muy complicada y no he determinado la manera exacta de hacerlo participe de ella. También tengo mis dudas razonables acerca de si él querría formar parte de esta vida mía. Y no porque no sea capaz de entender las situaciones con las que convivo, razón es lo que le sobra, experiencia también es uno de sus puntos fuertes, pero de quien dudo es de mi, ¿qué tan capaz soy de empatar nuestras realidades y aún así satisfacerlo enteramente? Esa es mi duda principal.
Se lo que haría si mi realidad fuera otra, pero por precaución, respeto y cuidado a la existente y a él, es que no he hecho nada por compartir algo más de lo que hasta ahora he podido compartirle.
He tratado de mantenerme a una distancia que sobrepasa la prudencia, y únicamente disfrutar y hacerlo disfrutar de arder juntos por momentos, ha bastado hasta ahora, pero las ganas de que la llama dure por mucho tiempo más, están ganado y no sé hasta cuando sea capaz de mantenerlo distante sin llegar a alejarlo por mi aparente falta de interés en integrarlo a mi existencia.
No se además si sea el indicado para entregarle todo lo que soy y puedo ser, hasta ahora por muy triste que resulte no he entregado ni siquiera la intensión verdadera de amar a alguien, nunca he "sufrido por amor", he llorado sin duda alguna por alguien que compartió algún momento importante de mi vida y cierta parte de mis sentimientos, pero únicamente por el acto de mi ego verse contrariado y me atrevo a asegurar, nunca he amado verdaderamente a ninguna de mis parejas anteriores, y eso me aterra.
He estado enamorada, puede ser que sí, pero nada permanente y duradero, y aunque no me parece indispensable la experiencia, me intriga pensar si puede ser este maravilloso hombre con quien comparto mi ahora, la persona indicada... Se que tiene cualidades que podrían bastar para que exista la posibilidad, pero no estoy segura de si sabré ciertamente reconocerlo de ser así.
No se si amar a alguien es cosa de una sola vez en la vida y tenga algún tiempo de prescripción ese acto, tampoco se si ya haya pasado de largo para mi esa oportunidad, sin embargo si se que quiero constatarlo y que quiero arder por siempre... juntos.
Lilu Domina Noctis
sábado, 27 de abril de 2013
lunes, 25 de marzo de 2013
Mortis Lux
Encontró en su camino a un ángel caído que le prometió complementar su penumbra, caminar entre las tinieblas tomados de la mano como iguales y compañeros, cumplir todos sus caprichos y deseos, satisfacerla en todo aspecto... por toda la eternidad.
Con dudas lo aceptó, decidió experimentar la compañía de alguien que al parecer era extraño pero le podía resultar ideal...
Sin embargo en ese breve camino que recorrieron juntos una farsa de que lo que necesitaban era luz, invadió su confundida mente, ella no creía en el para siempre, ella no quería ser amada por uno eternamente...
Sin embargo se convenció de tomar parte en una puesta en escena en la que no tenía ningún papel, no tenía lugar, y tomó el que todo mundo suele tomar, trató de complacerlos a todos y más a él, se abandono a si misma, dejo de lado su amada oscuridad para representar un papel de "luz" que la llevo a morir en vida, a traicionar su nocturna esencia, a tan solo recordar su remota gloria, pero en silencio obedeciendo actos que no entendía y la obligaban a dormir su anhelo de soledad y penumbra... Asintió y actuó su peor papel.
Adormeció su alma, su deseo de oscuro placer y sangrientas victorias, dejó atrás otros seres con los que compartía de manera frenética su afán de placer, su amada soledad y su anhelo de inmortalidad...
¿Cómo un ser sin ataduras fue atrapado en una censura sin sentido?
¿Cómo una alma tan libre termino amando su cautiverio?
¿Por qué dejo que le dominaran de esa forma?
¿Por qué creyó que el ángel caído era el indicado para alcanzar algo luminoso y eterno en lo que no creía?
¿Amor?
Quizá deseó pertenecer a una hipócrita realidad que no era la suya.
Quizá tener una vida como las de los comunes, que parecen felices aún en la peor de las miserias.
Compró la idea de que la soledad es un defecto y el vendedor resultó su verdugo, le prometió la eternidad y la ejecutó en un segundo...
La luz y promesa de eternidad le trajeron muerte, pero ella es eterna y esta por renacer...
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